Mohamed Diamé, tras los pasos de su ídolo


Cuando Patrick Vieira tenía once años, nació en Créteil, Francia, Mohamed Diamé, el constructor del juego de un Rayo que rozó el ascenso la temporada pasada. Proveniente de la siempre productiva cantera del Lens, el medio centro pasó por el Linares antes de erigirse como 'Rey' en Vallecas. Allí ha rayado a un nivel excelente el último eslabón de la saga de medios contundentes que inauguró su ídolo.

"Vieira me gustaba cuando era el capitán del Arsenal. Siempre me fijé en él".

Diamé ha sido uno de los 'culpables' de la buena temporada que ha realizado el Rayo Vallecano. Y es que el medio centro francés ha demostrado se un excelente recuperador con derroche físico e inteligencia táctica. Acaba de cumplir 22 años, justo la edad que tenía Patrick Vieira cuando lideraba el juego de uno de los mejores equipos del mundo: el Arsenal inglés. "Era incríble verle jugar, cómo dominaba el juego, marcaba los tiempos del partido. Siempre me fijé en él".

En los últimos meses ha sido tanteado por los mejores equipos de Europa, como son el FC Barcelona, Real Madrid, Liverpool o Atl. de Madrid; sólo le falta dar el salto a un equipo de alto nivel para explotar definitivamente como jugador. "Puede ser, pero estoy tranquilo porque soy muy joven. Además, piensa que hace un año y medio estaba en el Linares en Segunda B". Pasó por el CD Linares tras obtener la carta de libertad debido al descenso del Lens, pero ahí apareció el mítico ex-jugador Felipe Miñambres, actual director deportivo del Rayo Vallecano, quién le rescató para Vallecas. "Me ha sorprendido el ambiente que se vive en el Teresa Rivero. Es increíble la implicación que ha tenido el barrio con el equipo", admite un Diamé que pudo abandonar el club en el mercado invernal. "Siempre tuve claro que me quería quedar hasta final de temporada, porque estaba jugando mucho y cogiendo mucha experiencia".

Esa experiencia ha quedado patente en "una mejor colocación en el campo, una mejor aplicación en sus labores con el balón y mayor sentido común", admite el propio jugador.

La importancia de un 'obrero de campo'

No hace falta llamarse Xavi o Iniesta para dirigir un equipo de fútbol, y Diamé es un gran ejemplo. "Somos también necesarios, aunque es cierto que la gente da más importancia a los creativos que a los destructivos, a los goles que a los robos de balón", confiesa. Él vino para ser 'obrero' pero, poco a poco, está aprendiendo a jugar con cabeza, con sentido en la orientación del juego, con capacidad de liderazgo en la zona ancha. "En España hay mucho toque y se juega más al fútbol que en Francia".

Además, hay que añadir su ambición por conseguir nuevos retos y sus ganas de jugar siempre, de sentirse importante. "me gustaría debutar en Primera, pero tengo claro que prefiero ser titular en cualquier equipo que suplente en Madrid o Barça, por muy buenos que sean". Quizás así sea la única forma de llegar hasta ellos, ya curtidos en todos los frentes y con los muebles perfectamente colocados en la cabeza. Quizás así podría capitanear algún día un club histórico y levantar un Mundial o una Eurocopa con su Selección. Lo consiguió Vieira tras abandonar el Cannes a los 19 años, justo la edad que tenía su posible sucesor cuando viajó a Linares con la mochila llena de ilusiones. "Es mi espejo", asegura con una sonrisa.

Sus otros espejos

· Makelele: "Trabajador incansable que permitía a Zidane jugar a gusto en Francia y en el Real Madrid".

· Touré Yayá: "Gran experiencia y buena colocación en el centro del campo. Es imprescindible en este Barça".

· Essien: "Polivalente, un jugador muy últil de central, lateral derecho y medio centro".

· Lassana Diarra: "Es muy parecido a Makelele. Reúne trabajo, ganas, confianza y liderazgo".

· Sissoko: "Tiene un físico parecido a Vieira. Es muy grande, pero tiene buena táctica y trabaja como nadie".

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